
BREVE RESEÑA ARGUMENTAL
Patio de vecindad madrileño. Cándido, Felipe y Tiberio juegan al tute. Atenedoro templa una guitarra y Encarna y Soledad preparan los adornos y farolillos de la inminente verbena. El Señor Candelas aparece en escena pretendiendo acallar el alboroto del patio y recriminando su conducta a todos los vecinos: a los enviciados con el juego, a los seguidores de faldas ajenas... Tiberio está dispuesto a contestar al sermón, pero le retienen. Cuando desaparece Candelas, cada uno reanuda su actividad. Al poco, Mari-Pepa sale de su cuarto, lo que desata una cascada de piropos y requiebros en el patio. La joven lo atraviesa garbosamente y cuando desaparece, los hombres quedan a merced de las furias de sus legítimas mujeres. Al ruido aparece, de nuevo, el Señor Candelas a quien Gorgonia incita para que -en su calidad de encargado de la casa- restablezca el orden y la moral en la comunidad.
Al regresar Mari-Pepa, el Señor Candelas trata de cumplir con su obligación, pero la inteligencia y el palmito de la muchacha desvanecen sus argumentos. Gorgonia ha contemplado la escena -y enfurecida- está a punto de emprenderla con el encargado, más la intervención de Felipe aplaca la situación. Gorgonia, apoyándose en el joven Chupitos pone en marcha su plan: el muchacho irá avisando -uno por uno- a los “galanes” del patio, haciéndoles creer que Mari-Pepa les espera a las diez de la noche en su cuarto.
El patio queda vacío, se supone que todos han marchado a la verbena, aunque los pretendientes se han quedado argumentando distintas excusas. Felipe sale a tomar el fresco y se encuentra con Mari-Pepa. Como ya es habitual discuten aunque, en el fondo, están enamorados el uno del otro.
Van a dar las diez. Las mujeres regresan sigilosas de la verbena para contemplar los resultados de su estrategia. Al cabo, aparecen Candelas, Cándido, Atenedoro y Tiberio, ansiosos de ver en qué acaba su anhelada cita con Mari Pepa. Felipe, al darse cuenta de la situación, cree culpable a Mari-Pepa, pero Gorgonia, en un arranque de nobleza, le cuenta la verdad: que la joven no tuvo nada que ver y que fue ella quien urdió la estratagema para "escarmentar a ciertos babosos". La consecuencia lógica y esperada, es que Felipe y Mari-Pepa, olvidando sus rencores, se miran a los ojos, se abrazan y se van a la verbena cogidos de la mano.
REPARTO
MARI PEPA: Luisa Torres
SOLEDAD: Conchi Gálvez
GORGINA: Antonia Cabezos / Manoli Pérez
ENCARNA: Ángeles Crespo /Ana Jordan
CHUPITOS: Pilar Carrascosa
VECINAS: Mª Carmen Sánchez y Lola Frigola
CHULAS: Sole González y Fina Talavera
CANTAORAS: Ginesa Conesa y Carmen Serrano
EL SEÑOR CANDELAS: Francisco Paredes
FELIPE: Jesús Lumbreras
CÁNDIDO: Jose María Marin
TIBERIO: José Sáez
ATENEDORO: Pablo Monteagudo
VECINO: Alfredo Llamusí
NIÑO: Ainhoa Evangelista Espinosa
CHULOS y CHULAS: Coro Cuadro Lírico Mediterráneo
FICHA TÉCNICA
REGIDOR: Víctor Álvarez
ATREZZO y DECORADOS: Pedro Pérez/ Domingo Martínez y Esteban Martínez
VESTUARIO: Caridad Muñoz, Conchi Gálvez, Ana Jordan
COREOGRAFÍA: Luisa Benito
AYUDANTE DE DIRECCIÓN: Antonio Gonzalo
ORQUESTA Y COROS: Titulares
MAESTRA DE COROS: Rosell García-Marcilla
DIRECCIÓN ARTÍSTICO MUSICAL
JOSÉ ANTONIO TORRES ACOSTA
Ir a FOTOS
