LETRAS DE...

LUISA FERNANDA

Romanza de Javier
Romanza de Vidal

 

 

De este apacible rincón de Madrid
(Javier)


Javier. De este apacible rincón de Madrid,
donde mis años de mozo pasé,
una mañana radiante partí
sin más caudal que mi fe.
Por un amor imposible
días de triunfo soñé
y mi fortuna
fue tan propicia
que lo alcancé.
¡Cómo olvidar el querido rincón
donde el cariño primero sentí!
¡Mágica aurora de mi corazón
donde aprendí a soñar!
Y el camino de la vida
yo emprendí sin más caudal
que la audacia por bandera
y el amor por ideal.

Con la fortuna
me he desposado;
buena compañia
para ser soldado.
Con la fortuna
por compañera,
en sus alas vuelo
a donde ella quiera.

Como on remanso de paz y de amor,
en mi agitado vivir,
este paraje tan evocador
¡qué cosas me hace sentir!
Es la vida que vuelve de mi humilde niñez.
Siento ganas de vivirla otra vez.
Pero entonces yo volaba
como un mísero pardal
¡y hoy mis alas ambicionan
vuelos de águila caudal!

 

 

 

Luche la fe por el triunfo
(Vidal)

Vidal: Luche la fe por el triunfo
de un ideal redentor.
Yo, que no soy más que un hombre,
lucho por mi corazón.
Por enfrentarme en la vida y la muerte
con el rival de mis sueños de ayer,
la libertad ha encontrado
quien la defienda con fe.

Por el amor de una mujer que adoro,
si hay que luchar,
sabré reñir;
si hay que vencer,
sabré morir.
Mas yo no pido recompensa a nadie;
mientras consiga mi ilusión,
que no me falte su querer.
El ideal de mi ambición
es el amor de la mujer
que adoro.

Todos. Por el amor de una mujer
todo en la vida es hacedero.

Vidal. Y el ideal de mi ambición
es que la quiero.

Nada me importa en la vida
como la luz de su amor.
Rabia de celos me impulsa
y ella me inspira el valor.
Si ella me pide el honor y la vida,
dueña será de mi vida y mi honor,
y he de ofrecerla, si quiere,
sangre de mi corazón.
Por el amor de una mujer que adora,
si hay que luchar,
sabré reñir;
si hay que vencer,
sabré morir.
Mas yo no pido recompensa a nadie;
mientras consiga mi ilusión,
que no me falté su querer.
El ideal de mi ambición
es el amor de la mujer
que adoro.
Por quien se quiere,
con fe se riñe,
¡feliz se muere!