LA CORTE DE FARAÓN
Dúo (Casto José y Lota)
Ay Ba! (Sul)
|
Dúo |
| José Yo soy el casto, yo soy el casto, yo soy el casto, casto José. pastor he sido y entre rebaños desde pequeño pastoreé. Lota ¿Y en la montaña como en el prado no turbó nunca tu soledad ni un pensamiento de enamorado que te dijera debes amar? José Yo tocaba la flauta y el caramillo y a mi lado triscaban los cabritillos. No pensaba en amores por ser pecado, y además porque estaba muy ocupado, en que no se me fuera ni un corderito y no se me perdiera el pobrecito. Lota ¡Qué inocencia tan hermosa, no se encuentra un hombre así!; un mancebo tan honesto yo quisiera para mí. José ¿Para ti'? Lota ¡Para mi! Porque yo, como tú, soy así. Ven, José. Ven acá. Qué es amor yo te voy a explicar. Porque creo que el amor debe ser cosa rica. ¡Ay! ¡Hebreo! debe ser un bichito que pica. Un bichito que da un hormigueo sin saber en el sitio en que está y que enciende en el alma un deseo que fatigas de muerte nos da. José Yo no sé qué será, de estas cosas estoy en la a. Por favor, sí, señor. No te acerques porque hace calor. Lota Déjame que te diga dulces palabras. Déjame que te ciña con dulces lazos. Déjame que en tus ojos mis ojos mire y de amor la cadena formen mis brazos. José Déjame por Osiris, porque me azoras, déjame por el Ibis y por Anubis, el amor que me pides en vano imploras. Déjame y no me hagas entrar por uvis. Lota Ven, José, quiero Yo. José No me cojas la capa que no. Lota Ven, José, ven acá, que la flor misteriosa del Loto para ti será. José Quítate, déjame, no me cojas la capa otra vez. Lota Mirame, quiéreme, Que el amor es ventura y placer. José Déjame, suéltame, que la capa me vas a romper. Lota ¡Pepito! José ¡Chitito! Déjame, déjame, déjame. Lota ¿Por qué? José Porque yo soy el casto, yo soy el casto, yo soy el casto, casto José. |
|
Ay, Ba! |
| Sul Son las mujeres de Babilonia Las más ardientes que el amor crea. Tienen el alma samaritana, Son por su fuego de Galilea. Cuando suspiran voluptuosas El babilonio muere de amor, Y cuando cantan ponen sus besos En cada nota de su canción: ¡Ay, Ba! ... ¡Ay, Ba! ... Ay, babilonio que marea ... ¡Ay, Ba! ... ¡Ay, Ba! ... Ay, vámonos pronto a Judea! ¡Ay, Ba! ... ¡Ay, Ba! ... ¡Ay, vámonos allá! Como las hembras de Babilonia No hay otras hembras tan incitantes. Arde en sus ojos de amor la llama, Buscan sus labios besos amantes; Como palmeras que el viento agita, Doblan - si danzan - sus cuerpos bellos, Dando en sus giros al aire ardiente La negra seda de sus cabellos. etc. |