EL BATEO
Seguidillas y tango
Dúo-habanera: "Yo me llamo Virginio Lechuga"
Coro: "Bateo pelao"
Coro: "Somos los organilleros"
Polka: "¡Qué grupo más bonito!"
Gavota: "Pianísimo ese re"
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Dúo-habanera: "Yo me llamo Virginio Lechuga" |
| Virginio. Yo me llamo Virginio Lechuga García y Quirós, gracias a Dios; y desde este momento, señores, soy su servidor y admirador. Donde sirvo se presta dinero sin más interés, que a fin de mes, por cincuenta duros tiene usté que dar mil doscientos reales al pagar. Todas estas gangas que mi amo proporciona, son para dejarle arruinada a una persona, pues si de este modo tira el capital, veo en un asilo a mi principal. Aquí traigo unas medias de seda color carmesí, pero hasta allí, quiera Dios que a Visita le gusten lo mismo que a mí; creo que sí. De seguro que cuando las vea me va a regañar y a preguntar: "¿Para qué hace ésto, señor Virginín?" "Para que se acuerde usté de mi". Cuando se las ponga y el vestido se levante un poquinitito nada más que por delante, ¡válgame San Pedro! lo que se verá ... Dios que me perdone si es que pienso mal. Visita. Muy buenos días, señor Virginio. Virginio. Muy buenos días, los tenga usté. (Cuando me mira, me vuelve loco y me sonrojo, no sé por qué) Visita. (Hoy con este memo me divertiré, y de sus sandeces me chulearé) Soy una chula muy resalá. Virginio. ¡Olé ya! Visita. Soy un granito de pimentón. Virginio. ¡Olé yo! Visita. Todos los hombres, cuando me miran por mí suspiran, y todos van detrás de mí, porque me traigo timos hasta allí. Virginio. ¡Olé que sí! Yo soy un lila como usté vé. Visita. Ya lo sé. Virginio. Soy un pedazo de requesón. Visita. Y un simplón. Virginio. (Yo me declaro) Visita. ¿Decía usté? Virginio. Que hace un día muy hermoso. Visita. Y un bochorno de chipé. Virginio. (No puedo más, esto es atroz; ¿por qué seré tan cobardón?) Visita. ¿Qué tiene usté, tan enfadao? (Acaso yo le habré faltao) Virginio. (Ahora mismo se lo digo y estas tonterías ya se han acabao) Estoy ... estoy ... Visita. ¿Qué? Virginio. Estoy muy enamorao de una chica muy chulapa, que me trae dislocao. Visita. ¿Se pué ... se pué ... se puede saber quién es? Virginio. Pues es ... pues es ... Visita. Pues, hijo ... Virginio. Pues es ... usté. Visita. Mira qué pillín y qué tunantón. Voy a darle a usté la contestación. Lo que me ha dicho, ¿será con buen fin? Virginio. Que me condene si no fuera así. Visita. Pues desde hoy lo consultaré, y veré ... Virginio. ¡Qué felicidad! No sé lo que me pasa ni lo que me dá. Jure que suyo tan solo seré. Visita. Dentro de un rato se lo juraré. Virginio. Venga esa mano. Visita. Con ella van cinco dedos muy bonitos para andar a bofetás. Virginio. ¡Qué fuerza tiene la condená! ¡Olé ya! Visita. Soy muy nerviosa como usté ve. Virginio. ¡Ya lo sé! Visita. (Este panoli se figuró que en cuantito que me hablara era dueño de mi amor) ¡Vaya un cimbel! ¡Vaya un guasón! ¡Qué lila es! ¡Ay, qué simplón! Virginio. (¡Ay, qué placer! ¡Qué alegre estoy! ¡La conquisté! ¡Qué pillo soy!) Rica. Visita. Rico. Virginio. Mona. Visita. Requetemonín. ¡Huy, huy, huy, huy! (¡Ay, qué simplón!) Virginio. (¡Qué pillo soy!) |
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Coro: "Bateo pelao" |
| Chicos. Bateo pelao, que a mí no me han dao. Que se muera la criatura si es que no echan confitura. Coro. Ya está aquí el chiquitín; en marcha sin tardar, pues ya por fin lo vamos a bautizar. ¡Olá! La juerga tié que ver: de lo más superior. ¿Verdá que usté así nos lo prometió? ¡Vaya una juerguecita! ¡Qué jaleo se va a armar, con tantos invitados y un padrino tan barbián! ¡Olé, olá, olé, olá! |
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Coro: "Somos los organilleros" |
| Organilleros. Somos los organilleros, somos los pianistas de la capital, que nos declaramos en huelga por necesidad. Nuestros amos nos explotan y nos tiranizan tan sin compasión que por eso el gremio pedimos más retribución. Ya no podemos tocar; se halla de luto Madrid: ya no podéis escuchar piezas de baile hasta allí. Ahora tendréis que bailar música de Beethoven, arias de Verdi o Mozart y óperas de Meyerbeer, y en las verbenas tendrán que suplir nuestros pianos de manubrio con el arpa o el violín; pero tenemos la seguridad que hacemos falta y que se arreglará. Somos los organilleros, etc., etc. Mas por si acaso ya no nos vemos y no nos oye la autoridad, el repertorio os tocaremos y un paso doble sin estrenar. La, la, la, la, ¡Qué feliz que voy a ser! La, la, la, la, ¡qué feliz! Don Tancredo, don Tancredo, don Tancredo es un barbián, la, la, la, la, la. ¡Qué lástima nos da que no se puede oír el canto popular que oyó todo Madrid. No entornes, cuando me mires, tus ojos, negros, mala gachí, que toda mi vida se va tras de ti. Si entorno mis ojos negros, no debe darte pena ni ná, que lo hago de gusto que el verte me da. La, la, la, la. Y pa concluir, vamos a tocar este paso doble tan original. Ram, ram, ram, ram, rataplám. Hay que ver los golfos de Madrid cuando van marchando con la tropa, y al compás tan marcial del bombo y el clarín. Hay que ver las niñas al balcón con carita alegre y la mirada trastorná saludar al batallón. Ta, ta, ram, plam, plam. Hay que ver los golfos, etc. Tarará, tararí, rataplán, plam, plam. Uno. Media vuelta. |
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Polka: "¡Qué grupo más bonito!" |
| Pelicula. ¡Qué grupo más bonito! ¡Qué artístico va a ser! Señores, a sus órdenes. Coro. El fotógrafo, el fotógrafo. ¡Correr! Pelicula. Ponerse aquí, porque la luz es más igual. Coro. ¿Estamos bien? Pelicula. Parfeteman. Ustedes tres haciendo escorzo por aquí La vista allá y el cuerpo así. Coro. Que nos saque usté los ojos rasgaditos y los talles pequeñitos y una boca de chipén. Pelicula. Se tre bien. Vieja. Petronila, ten un poco de pupila, tápate con el vestido los juanetes, de los pies. Pelicula. Tres calles . No tengan cuidado que saldrá muy bien. ¡Qué conjunto! ¡Qué clichés! ¡Qué preciosos van a ser! Coro. Mejor será que nos retrate usted así. Pelicula. Voy a probar. Se tre yolí . Ceñirse más para que el grupo salga bien. Coro. ¿Se pué bailar? Pelicula. Tranquilemen. Señores, un momento, que voy a terminar. (Salen dos camareros con cazuelas y se paran delante del aparato) ¡Quietos, más risueños! Coro. ¡Ja, ja, ja, já; olé ya! |
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Gavota: "Pianísimo ese re" |
| Musico. Pianísimo ese re; empieza el minué. Coro. Aquí se baila con elegancia y chic; los cuerpos rígidos y el brazo así. Señoras. ¡Qué bien se baila! ¡Qué buen compás! Hombres. Pero agarrado me gusta más, porque se tiene más libertad. Uno. Jesús, ¡qué mano tan suave tiene usted! Una. Pues si le gusta se la prestaré. Otra. ¡Que me lastimas el anular! Otro. Pues dame el gordo si te es igual. Musico. Tener cuidado con ese fa. Otro. ¿Qué hay de aquel asunto que te dije ayer? Otra. Me pides unas cosas que no pueden ser. Coro. Ni en París, ni en soirés , ni en el Real así se bailan los minués. Hombres. ¡Ay, su mamá! Mejor los señoritos no lo bailarán. Señoras. Dí tú que sí, y quedas invitao a mi gardén partí . Hombres. Tres mersis. Señoras. Tres o más. Todos. ¡Plin, plin, ris, ras! |