AGUA, AZUCARILLOS Y AGUARDIENTE
Coro de niñeras
Coro de barquilleros
Vals - Cuarteto
Final
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Coro de niñeras |
| Niñas (Jugando al corro.) Tanto vestido blanco, tanta parola, y el puchero a la lumbre con agua sola. Arrión, tira del cordón, cordón de la Italia, ¿dónde irás, amor mío, que yo no vaya? Niñeras Las señoras nos mandan a Recoletos con los bebés, [ Niño Yo quiero agua. Niña Y yo barquillos. Niñera ¿Y tú que quieres? Niño Yo azucarillos.] pa que tomen el fresco por los jardines, iarza y olé! [ Niñera Pero señora porqué le pega. Ama Porque es muy malo. Chico Tía gallega.] Nos encargan que vayamos siempre detrás, y que no nos separemos de ellos jamás; pero si nos habla un tipo de esos que nos hacen tilín, ¡vaya si se quedan solas las criaturitas al fin! Amas (Arrullando.) ¡Ah!, ¡Ah!, ¡Ah!, ¡Ah! Niñas ¿Quién dirá que las carboneritas quién dirá que las del carbón quién dirá que yo soy casada quién dirá que yo tengo amor? Ahora la señá viudita ahora se quiere casar con el Conde, Conde de Cabra Conde de Cabra se la ha de llevar. Amas (Arrullando.) ¡Ah!, ¡Ah!, ¡Ah!, ¡Ah! Nodrizas Nos llaman amas y es lo cierto, quien lo inventó tuvo talento; pues ya es sabido, y no de ahora, que quien nos sirve es la señora. ¡Cuándo me iré a mi lugar, que el farruco me manera llamar! ¿Cuándo será? ¿Cuándo me iré? ¡Qué ganillas le tengo de ver! Cuando el rapaz a media noche se enrabia y llora sin cesar, nosotras no nos despertamos, si no nos vienen a llamar. ¡Cuando me iré! A mi lugar, que el farruco me manda a llamar. ¿Cuándo será? ¿Cuando me iré? ¡Qué ganillas le tengo de ver! Amas y Niñeras Las señoras nos mandan a Recoletos con los bebés, [ Niño Yo quieo correr. Otro Yo quieo saltar Niñera ¿Y tú que quieres? Niño Yo quieo mear.] Nos encargan que vayamos siempre detrás, y que no nos separemos de ellos jamás; pero si nos habla un tipo de esos que nos hacen tilín, ¡vaya si se quedan solas las criaturitas al fin! Niñas Tanto vestido blanco, tanta parola, y el puchero a la lumbre con agua sóla. Niñeras y Nodrizas (Llevándose los niños.) Vámonos hacia casa, porque ya es hora, y me temo el regaño de la señora. (Vanse.) |
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Coro de barquilleros |
| Coro Vivimos en la Ronda de Embajadores, al lao de la Ribera de Curtidores. Pasamos nuestra vida con los chiquillos, que son los que consumen nuestros barquillos. Cruzamos el Prao, la plaza Colón voceando: ¿quién los quiere tiernecitos, tostaítos de canela y de limón? Las niñeras y los soldaos por nosotros están pirraos y dan cuartos a los chiquillos pa que se los jueguen a los barquillos, y los ocho u diez u doce que les damos por favor se los comen casi siempre entre la niñera y el gastador. Cuando viene un señorito y nos dice: vamos a jugar, en menos que canta un gallo la trampa está prepará. Como están los clavos flojos y la máquina desnivelá por más que se vuelva mico, que ni pa Dios que nos pué ganar. ¡Sería un pueblo! ¡U dos o tres! Que un silbante ganar quisiera a los barquilleros de Lavapiés. No.1 Yo me voy a las Vistillas. [¡Barquillos finos!] No.2 Yo a la Puerta de Alcalá. [¡Que son de pistón!] No.3 Yo me quedo en Recoletos. [¡Los llevo e canela!] No.4 Yo a la plaza la Cebá. [¡Los llevo e limón!] Los cuatro ¡Ar! ¡Una! ¡Ar! ¡Dos! ¡Adiós! |
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Vals - Cuarteto |
| Sera. ¿Está dormida? Asia. Dormida está Pepa. (Ya puede asegurarse que hoy vigilará.) Sera. Yo te adoro, mi dulce ilusión, y tu imagen grabada aquí está: al momento nos casamos cuando tenga permiso de papá. Pepa. (¡Ja, ja, ja!) Sera. Si entra pronto papá en el poder... Pepa. (Ilusiones del pobre señor.) Sera. Al instante, muy campante, me voy a una provincia de gobernador. Pepa. (¡Huy qué horror!) Asia. Yo quiero saber si antes de todo eso seré tu mujer. Sera. Claro está que sí. Asia. Es que pasa el tiempo y estamos así. Sim. (Este pillastrón está haciendo el paso de la seducción.) Pepa. (¡Vaya una ocasión pa pintar un cuadro pa la Exposición!) Asia. Yo tu esclava constante seré y mi amor tuyo siempre será, que un volcán hay en mi pecho y en su lava por ti abrasado está. Pepa. ¡Allá va! (Como si le pidieran agua.) Sera. Eres digna, por tu educación, de ocupar una gran posición y serás gobernadora de Cuenca o de Zamora o de Castellón. Sim. (¡Bribón!) Sera. ¡Tú eres vida de mi alma, tú eres alma de mi ser! (Yendo a abrazarla.) Asia. Quita, deja, que nos mira desde el puesto la mujer. Sera. ¡Si no me quieres, bien mío, va a haber un desastre! Sim. (¡Qué pillastre!) Asia. Ya sabes tú que por ti yo a morir estoy pronta. Pepa. (¡Ay, qué tonta!) Asia. ¡Quieto! Sera. ¡Anda! Sim. (¡Pillo!) Pepa. (¡Randa!) Sera. Y Asia. ¡Dulce ilusión! Sera. ¡Anda! Asia. ¡Quieto! Sim. (¡Tipo!) Pepa. (¡Feo!) Pepa. y Sim. (¡Vaya un bribón!) Asia. ¡Ay, qué feliz que voy a ser cuando seamos marido y mujer! Sera. Tú mi consuelo constante serás. Pepa. (Si no lo es de los demás.) Sera. ¡Oh qué placer! ¡Oh qué ilusión! ¡Tú eres encanto de mi corazón; tú haces que loco me vuelva por ti siempre que a tu lado me veo así! ¡Te amo! Asia. ¡Me ama! (Doña Simona estrepitosamente.) Pepa. ¡Agua! Asia. Eres mi cielo. Sera. Eres mi afán. Pepa. y Sim. (¡No cabe duda, es un truhán!) Asia. ¡Ay! ¡No es posible! Sera. Dime que sí. Asia. ¡Ay, Serafín, yo me muero por tí! Los dos. Nunca, bien mío, te he de olvidar. Pepa. y Sim. (¡Ay qué sorpresa te vas a llevar!) Sera. (Cuando ésta sepa todo mi plan, lo novelesco te agradará, y yo seguro cuento el triunfar sin el peligro de la mamá.) Asia. (¿Por qué, Dios mío, me ha de engañar, si yo le adoro cada vez más? De su proyecto quiero dudar mientras no vea la realidad.) Pepa. (La señorita chiflada está y no lo sabe disimular; si ella le quiere no bastarán ni los cien ojos de la mamá.) Sim. (Como el proyecto sea verdad, yo se lo juro al muy truhán, aun cuando viva cien años más, de esta aventura se acordará.) (Al ver que despierta Doña Simona, Asia y Serafín vuelven a sentarse rápidamente.) |