ADIÓS A LA BOHEMIA
Prólogo: "¡Señoras, señores!"
Chotis: "Al volver cansando"
Solo: "¿Recuerdas aquella tarde?"
Vals: "El poeta pobre"
Coro: "Noche triste y enlutada"
Dúo: "¡No! Trini, no."
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Prólogo: "¡Señoras, señores!" |
| Vagabundo. ¡Señoras, señores! Yo, poeta fracasado tengo que dar unas ligeras explicaciones por la parvedad de materia de mi obra. |
| ¡Yo, que voy en el metro y medio de mi producción literaria (Señalando la altura con la mano) tengo que contentarme con mostrar ante el público un par de centímetros de ella! Y algo, además, realista. |
| ¡Realismo! Cosa amarga, triste. Vale más vivir en el sueño. Yo he hecho hablar en mis dramas a emperatrices y césares, a princesas y cardenales. |
| En mi primer libro, en que quería rivalizar con el "Quo vadis?", comenzaba así: (Con énfasis) "Acababa de dar la hora tercia de las calendas de marzo, cuando el parásito Críspulo se acercó al vomitorium del anfiteatro flaviano a presenciar la representación de la 'Asinaria' de Plauto ... |
| (Volviendo en sí) . Yo, la verdad, no sé si la hora tercia sonaba o no. Pero, ¡cómo sonaba esta prosa maravillosa en mi cabeza!Yo siento lo grande, lo marmóreo, lo colosal ... |
| Y sin embargo, tengo que mostrarle al público una obra realista. ¡Realismo! ¡Realismo! Cosa amarga, triste. Vale más vivir en el sueño. Yo que he hecho hablar con elocuencia a reyes y emperadores y a damas de alta alcurnia, he recogido aquí las frases de una muchachita descarriada y de un pobre pintamonas. He cantado los amores de "La dama de las camelias" de Chamberí por Hortaleza, o de Chamberí por Fuencarral. |
| He tenido que evocar el Madrid de los suburbios de hace años, el cafetucho de barrio, el violinista melenudo, la confabulación lamentable del artista que fracasa y de la mujer que se malogra. ¡Realismo! ¡Realismo! Cosa amarga, triste. ¡Vale más vivir en el sueño!¡En el sueño! (hace mutis) |
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Chotis: "Al volver cansando" |
| (El señor que lee El Heraldo , leyendo. El camarero a su lado, escucha) |
| Sr. Heraldo. "Al volver cansando a su buhardilla el peón Gregorio Tarambana, como siempre puso en la mesilla el jornal de toda la semana. Y su niña que, sin darse cuenta, el jornal tomó para su juego, un billete grande, de cincuenta, inocente lo quemó en el fuego. |
| Furioso el padre, desesperado, en un momento de locura, con un cuchillo muy afilado cortó el gaznate a la criatura. La pobre madre, que al más chiquito bañando estaba en la cocina, salió corriendo al oír un grito y se murió de la sofoquina. |
| Mientras tanto el niño se ahogaba al sorber el agua en la bañera, al peón un guardia detenía medio loco por la carretera. Y aun tratándose de proletarios ha causado grande sensación y se hacen muchos comentarios del horrible crimen de Chinchón." |
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Solo: "¿Recuerdas aquella tarde?" |
| Trini. Y aquella tarde que fuimos a la Moncloa. ¿Recuerdas aquella tarde que me juraste amor? El cielo sin una nube y se ocultaba el sol. La lluvia de primavera por la mañana mojó las calles de mis Madriles y en el jardín la flor. |
| Al llegar a la Moncloa nos encontramos los dos en medio de un charco grande,que tanto miedo a mí me dio. Tú mucha fuerza y decisión, y yo en tus brazos temblaba de miedo de un chapuzón. Y, entre algazara de golfos y risas de algún chulón, tú conseguiste que no mojara mis zapatitos de charol. Y al pasar entre tus brazos yo te miraba con amor. |
| Ramón. ¡Yo también, pues te quería! Trini. Quizá,pero menos que yo. ¿Recuerdas aquella tarde que me juraste amor? El cielo sin una nube y se ocultaba el sol. La lluvia de primavera por la mañana mojó las calles de mis Madriles y en el jardín la flor. |
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| Ramón. El poeta pobre, bohemio y truhán, no tenía casa, no tenía hogar. El poeta pobre solía alternar una vez la calle, otra el Hospital. El día y la noche dejaban en él desamparo triste, amargor de hiel. La luz y la sombra, herían su alma de un nuevo dolor. |
| El poeta pobre, bohemio y truhán, no tenía casa, no tenía hogar. Tú le recogiste en nuestro taller; tú le diste asilo y algo de comer. Y al verte tendida en nuestro diván; sin dormir la noche y sin descansar, decía yo sólo con gran convicción: "Es una mujer de buen corazón". |
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Coro: "Noche triste y enlutada" |
| Coro de Mujeres. ¡Noche! Noche triste y enlutada como mi negro destino. ¡Noche! con el alma destrozada, entre tus sombras camino. ¡Luna! Que mis pasos iluminas, mi siempre fiel compañera. ¡Luna! Ven y alumbra las esquinas, que voy a hacer la carrera. ¡Luna! Tú que ves el sacrificio de mi cruel profesión. ¡Luna! Que perdones nuestro vicio te pido con devoción. |
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Dúo: "¡No! Trini, no." |
| Ramón. ¡No! Trini, no. Yo no te puedo dejar así. A mí no me importa que nos desprecien; yo soy un humilde como tú. A mí no me importa que los poderosos digan de nosotros que hemos vivido amancebados. Para mí, tú has sido mi mujer. Yo no te puedo dejar así. |
| Trini. ¡Qué puedes tú hacer, tú, pobrecillo! Dinero no tienes para comer. ¿Casarte conmigo? Pero,es que yo no lo querría, ¿sabes? Porque, aunque no soy una mujer como debía ser, tengo corazón y vergüenza más que otras, y tú ni nadie me puede dar lo que he perdido. |
| Ramón. ¡Trini! ... |
| Trini. Conque,chico ... |
| Ramón. ¿Y ya no volveré más a saber de ti? Trini. ¡Para qué! ... Ni tú ni yo podemos ser amantes. Ni tú ni yo podemos ser constantes. Olvidar para siempre es mejor la alegría del pasado y el dolor. |
| Ramón. ¡No, Trini, no! No dudes que te quiero y yo, por ti, daría el mundo entero; nuestro amor no podré yo olvidar. |
| Trini. No quiero que me engañen ni engañar. |
| Ramón. ¡Trini! Eres muy cruel conmigo. |
| Trini. Más cruel yo soy conmigo misma, ¡Adiós! |